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miércoles, 12 de octubre de 2011

LA DIABETES Y EL ALCOHOL



Las personas que padecen diabetes deben de tener en cuenta algunos aspectos antes de tomar alcohol, como por ejemplo los siguientes:
El alcohol desde el punto de vista nutricional no aporta nada, lo único que aporta son calorías, por lo tanto aquellos que padecen sobrepeso deben de saber que 1 gramo de alcohol aporta 7 calorías, pero hay bebidas como el vino dulce, la cerveza o algunos licores dulces que ademas de calorías aportan carbohidratos.
Al tomar alcohol sus calorías si no son consumidas se transforman en grasa, por lo que si ademas de diabetes se padece de colesterol o trigliceridos, tomar alcohol puede empeorar la situación.
El hígado es un órgano muy sensible y el alcohol es una de las sustancias que interfiere con su correcto funcionamiento, el hígado en ayunas como ser en la noche produce glucosa y en situaciones de hipoglucemia, por lo tanto si una persona que utiliza medicación vía oral para la diabetes o insulina, el tomar alcohol aumenta el riesgo de sufrir una baja importante de los niveles de alcohol.
Por lo tanto si usted es diabetico y va a tomar alcohol siga estas recomendaciones:
En el día las mujeres no deben de tomar mas que una medida de alcohol al día y los hombres un máximo de dos.
Tratar de consumir bebidas de las consideradas secas como ser; vino tinto, champan seco, cava, etc.
Controlar los niveles de azúcar durante varias horas después de haber consumido alcohol.
Si el alcohol se va a tomar de noche, tratar de hacerlo en compañía de algún snack o una bebida cola, se debe de controlar los niveles de glucosa varias veces e incluso antes de dormir y consumir algún alimento antes de dormir para evitar una hipoglucemia por la noche.

domingo, 7 de agosto de 2011

Edulcorantes Artificiales: qué leemos en las etiquetas

Los edulcorantes artificiales


• Otro edulcorante habitual es la fructosa. Sin embargo, no se aconseja utilizarla, pues eleva la glucemia y aporta calorías de igual modo que la glucosa o el azúcar.

Cómo los encontramos en los alimentos:


Bebidas light, free o «sin azúcar»
. Suelen estar compuestas de mezclas de edulcorantes no calóricos (sacarina, aspartamo, etc.), por lo que no acostumbran a aportar hidratos de carbono ni a elevar la glucemia. Los zumos de frutas pueden contener los azúcares propios de la fruta con la que están elaborados.

Chicles y caramelos «sin azúcar»
. En la mayoría de los casos utilizan polialcoholes como edulcorante. Su abuso significaría un aporte importante de hidratos de carbono.

Pastelería, bollería, galletas o turrones
. Suelen utilizar polialcoholes, con lo que consiguen reducir en un 10-30% el efecto sobre la glucemia.

Chocolates y helados
. Utilizan polialcoholes, pero en mayor cantidad que en pastelería o bollería, por lo que el efecto sobre la glucemia se reduce en un 50% aproximadamente.

Algunos consejos prácticos


• Hay que tener en cuenta los valores nutricionales del alimento siempre según la ración que se vaya a consumir.


• Todos los hidratos de carbono incrementan la glucemia, por lo que no solamente es importante elegir alimentos con bajo contenido en azúcares.


• ¡Precaución! Mensajes como «Apto para diabéticos» o «Sin azúcar» no indican que los alimentos sean de consumo libre para pacientes con diabetes.


• Antes de comprar un alimento «sin azúcar» o «apto para diabéticos» compare la etiqueta nutricional con la del alimento tradicional. En muchas ocasiones, las diferencias son mínimas.


• Valore el tipo de edulcorante utilizado en los alimentos. No todos están libres de efecto sobre la glucemia.



Las etiquetas de los alimentos deben ayudarnos a entender su contenido para poder incluir de forma segura cualquier producto en nuestra alimentación. No obstante, en ocasiones estas etiquetas utilizan palabras o datos que pueden confundirnos si no se conocen algunos conceptos básicos.


Elementos que hay que tener en cuenta:



Conceptos clave


Las expresiones
«Apto para diabéticos» y «Recomendado para diabéticos» pueden causar algún error. Estos alimentos pueden tener un menor contenido en azúcares, pero en ningún caso serán de consumo libre.
Según las recomendaciones actuales, los enunciados que deben aparecer son:
«Sin azúcar» o «Libre de azúcar»

si su contenido en azúcares es muy bajo (menos de 0,5 g por cada 100 g de producto).
«Bajo contenido en azúcares»

Si su contenido en azúcares es bajo (menos de 5 g por cada 100 g de producto).
«Sin azúcares añadidos»

si no se ha añadido ningún tipo de azúcares, aunque puede contener los azúcares propios del alimento.
«Light» o «Diet»

indican que el producto tiene un menor contenido en calorías o en otros nutrientes como grasas o colesterol. Ello no significa que sean alimentos recomendados para las personas con diabetes.

Recuerde: aunque el contenido en azúcares sea bajo, ello no impide que el producto contenga otros hidratos de carbono (que también elevan la glucemia).


Fuente:
Clinidiabet.com

jueves, 7 de julio de 2011

La diabetes y el cuidado de tu piel

Que lo dulce no te quite la suavidad. Es muy común que las personas con diabetes tengan problemas de la piel, ya que la elevación en el nivel del azúcar o glucosa en la sangre hace que esta pierda hidratación, se reseque y tenga más riesgos de lesionarse e infectarse. Para que puedas mantener tu piel suave e hidratada, aquí te damos algunas recomendaciones para los cuidados diarios de tu piel que son fáciles de seguir.
Desde que Alberto tiene diabetes se controla de no comer tantos dulces y trata de hacer más actividad física para mantener sus niveles de glucosa a raya. Sin embargo, tiene un problema recurrente: se le seca la piel de los pies y le aparecen unas grietas una y otra vez. Como hace tiempo le ocurre esto, suele aplicarse crema como le recomendó su médico (pero no entre los dedos de los pies, porque allí se mantiene la humedad y le salen hongos). Eso lo soluciona, hasta que vuelve a aparecer.
Lo que Alberto no sabe es que posiblemente su problema de resequedad en la piel puede estar provocado, justamente, por su diabetes. Por eso es importante que, además de controlar lo que come, también tenga otros cuidados para evitar complicaciones de la piel asociadas a esta enfermedad.
Así, por ejemplo, la piel es uno de los órganos que necesita cuidados especiales en las personas que tienen diabetes. Esto se debe a que, cuando los niveles del azúcar están elevados, la piel se reseca y se deshidrata, porque el cuerpo pierde líquidos. De ese modo, puede causar comezón y dolor, y al rascarte puedes agrietar la piel e irritarla.
Si se produce una lesión o herida, los gérmenes o microbios pueden entrar al cuerpo con más facilidad, provocando una infección. Y como el exceso de glucosa alimenta a los microbios también, eso hace que la infección sea mayor y más difícil de sanar.
Por eso es importante mantener a la piel hidratada, lo que no significa ni húmeda ni transpirada. ¿Por qué? Porque la humedad provoca la aparición de hongos (tal como le ocurre a Alberto), que es otra de las condiciones comunes de la diabetes, especialmente en personas con sobrepeso.
Se estima que un tercio de las personas con diabetes padecerán, en algún momento de sus vidas, un problema dermatológico (de la piel) provocado por esta enfermedad. De hecho, el primer indicio de que una persona tiene diabetes, puede ser la presencia de problemas en la piel relacionados con hongos, úlceras crónicas e infecciones.